jueves, 17 de marzo de 2016

Cómo orar

El Padre Amor sostiene para sus hijos el suministro ilimitado de todo el bien que podamos requerir para nuestra evolución feliz.


Si estamos de acuerdo en que Dios escucha cada uno de nuestros llamados y como nos ama, jamás deja de respondernos… ¿por qué entonces no siempre desciende el bien requerido, a pesar de que decimos orar al Padre por ello?

¿No será un buen momento para revisar cuál es nuestra actitud al “orar”? ¿Pedimos con Fe, pedimos con Paz? ¿Pedimos con la certeza de que Él nos escucha? ¿Actuamos de acuerdo con la demanda que elevamos?

Al revisar nuestra forma de orar o pedir, tal vez surja que al hacerlo no estamos en Paz. Demandamos con ansiedad, con desesperación, y tanto una como la otra son energías de baja vibración que retrasan la conexión con energías de Luz, que son las que contienen el bien demandado.

Recordemos que lo similar atrae a lo similar, así, si pedimos en nombre de la Divina Presencia De Dios que hay en uno, sabiendo que el Almacén Divino ya está preparado para suministrarnos antes de que tomáramos conciencia de que algo nos falta, si pidiésemos con  Fe inquebrantable y lo sostuviésemos cada momento sin dudar, sin escudriñar por dónde nos llegará, sin ansiedades por la tardanza en la respuesta… sea lo que sea deberá manifestarse, porque es Ley que la demanda compele la respuesta.

De aquí la absoluta necesidad de sostener la Paz, porque ello es sinónimo de Fe. La demanda abre un canal de conexión con la Fuente del Bien; la Paz es una poderosa fuerza que atrae el bien requerido, es un generador de Poder que emana y sostiene los regalos de Dios.

Si la necesidad es curación debe precederle un estado de Paz.

Si la necesidad es por algo familiar, debemos tratar de mantener la Paz y Armonía en el ambiente de nuestros hogares.

Si debemos educar niñ@s, solo responderán a nuestra Paz, reflejada en la Paciencia y el Amor.

Si es trabajo, debemos demandarlo y esperarlo en Paz.

Si es dinero lo mismo, ya que todo es energía que va a responder al estado de vibración de nuestra energía.

La Paz no es letargo o inacción, es hacer todo lo que nos corresponde pero sin discordias, prisas o nervios.

Si hay un tan llamado “problema” y necesitamos la solución, ¿de qué nos sirve pedir la Paz, si ni siquiera podemos orar correctamente?

La Paz es una necesidad primordial en la Tierra, y cada uno de nosotros somos parte activa en esta Paz que deseamos para el Planeta. Recordemos la Unidad de toda Vida: estoy en Paz y expando Paz y si sucede lo contrario, también lo expando. Somos directamente responsables por la Paz del Mundo, de los Elementos y de toda Vida.

¿Cómo nos ayuda la Llama Violeta a encontrar la Paz? Transmutando los ímpetus de discordia. La Llama Violeta es Paz, debe ser invocada con Paz y a Su paso la Paz sella toda transmutación, porque la Vida libre es Vida en Paz.

Tenemos la Gracia de tener una Divina Presencia, un Cristo, Mensajeros Celestiales, Arcángeles, Ángeles y Grandes Seres Cósmicos dispuestos a responder nuestros llamados, a darnos la Protección que necesitamos mientras caminemos en  la Tierra. 

¿No será momento de aprender a comunicarnos con Ellos en la frecuencia que nos permite tal conexión? Aprendamos el auto-control y conoceremos esa mejor calidad de vida que se forjará en nuestros entornos, familias, actividades y perdurará cada momento de cada día, porque se habrá convertido en un Estado que no desearemos perder, porque no nos hallaríamos ya confortables.

No nos sentiremos confortables en medio de discusiones, escuchando músicas disonantes, observando imágenes de violencia, y de hecho lo externo irá cambiando, como irán cambiando nuestros hábitos alimenticios, no consumiendo estimulantes que nos alteren, y tratando en lo posible de crear afín a lo que sentimos, evitaremos las reacciones que tanto daño hacen y comenzaremos a ser maestros de nuestra energía y no juguetes para cada cosa externa que perturbe a nuestro interior.

Luego de un día vivido en Paz se nos dará más oportunidad de aprender y servir.

La Paz nos acerca a los Ángeles y a toda cosa buena, a todas sus bendiciones y especialmente nos acerca a una mejor calidad de vida.

Apreciad@ visitante

Creyente de tal o cual religión, o no creyente, te invito a que consideres que siempre hay un espacio para la reflexión sobre la paz espiritual o paz interior que  no es más que aquella certeza, impalpable pero real, de bienestar emocional, físico y espiritual. Es el cierto sentir de la tranquilidad profunda que te llega cuando eres capaz de desconectarte de la terrible batalla que mantienes contigo, esa batalla de los pensamientos inquietantes y perturbadores, que aunque sean inútiles no son menos amenazantes.

Lograr el Estado de Paz Interior es  una tarea de cada día  asumida con total compromiso. Es un proceso que se construye día a día de la mano del silencio, porque el silencio habla y cuando aprendes a escucharlo  te brinda la oportunidad de darte cuenta de lo que realmente albergas en tu interior. Ese silencio que te permite evaluar lo que estás haciendo con tu vida y de si el rumbo que estás tomando es el que quieres o no. Conseguir llegar al Estado de Paz Interior se consigue entonces desde la reflexión. Y en este trabajo del encuentro contigo puede ayudar la meditación, el yoga, los ejercicios respiratorios, etc. Cada quien encontrará el o los complementos de ayuda más apropiados porque éstos son muy personales. Al final, como siempre, llega el momento en que tod@s  desandaremos nuestro propio camino, diferente o diferenciado  de otros. Y es  ahí entonces (yo creo) desandando ese  tu camino donde  encontrarás  la Paz Espiritual.

Te deseo una larga vida y sabiduría para vivirla. Que tu Sol brille siempre.

Jesús de los Ángeles Rodríguez Martínez

Fuentes
Imagen tomada de la Web



viernes, 26 de febrero de 2016

La felicidad es algo que uno decide con anticipación. Cinco reglas para ser feliz.

Una señora bien equilibrada y orgullosa, de 92 años de edad cada mañana se paraba a las 8 en punto para peinar su cabello al estilo de peluquería y aplicarse un maquillaje perfecto, aún sabiendo que era casi ciega y que hoy tenía que mudarse a un asilo de ancianos.


Su marido de 90 años, recientemente había muerto, obligándola a realizar este cambio en su vida después de su fallecimiento tan doloroso para ella. Había sido una pareja muy felizmente casados por más de 60 años.

Después de muchas horas de esperar pacientemente en la recepción del asilo de ancianos, ella sonrió muy dulcemente cuando le avisaron que su habitación estaba lista. Mientras ella maniobraba su andador al ascensor, la enfermera le daba una descripción detallada de su pequeño cuarto, incluyendo las sábanas y cortinas que habían sido colocadas en su ventana, “me encantan”, dijo ella con el entusiasmo de una niña de 8 años al que acaban de mostrarle un nuevo cachorro.


"Sra. Pérez, usted aún no ha visto el cuarto, sólo espere" le dijo la enfermera. "Eso no tiene nada que ver", dijo ella. "La felicidad es algo que uno decide con anticipación. El hecho de que me guste mi cuarto o no me guste, no depende en cómo esté arreglado el lugar, depende en cómo yo arregle mi mente. Ya había decidido de antemano que me encantaría. Es una decisión que tomo cada mañana al levantarme".
"Cada mañana que me levanto tengo dos opciones

1. Puedo pasarme el día en la cama enumerando las dificultades que tengo con las partes de mi cuerpo que ya no funcionan, o…
2. Puedo levantarme de la cama y agradecerle al universo por las que sí funcionan.
Para mí, cada día es un regalo, y mientras mis ojos estén abiertos me enfocaré en ese nuevo día y en las memorias felices que he guardado en mi mente.
La vejez es como una cuenta bancaria, uno extrae de lo que había depositado en ella". Entonces, hablándole a la enfermera, mi consejo para ti sería "que deposites una gran cantidad de felicidad en la cuenta bancaria de tus recuerdos, para que un día puedas retirarla cuando las cosas se pongan difíciles".
Y antes que la amable enfermera la dejara en su nueva habitación para que acomodara sus cosas le dijo, "quiero compartir contigo 5 reglas para ser feliz. Estas las aprendí hace muchos años y trato de cumplir con ellas todos los días y espero que te ayuden a ti tanto como me han ayudado a mí".
1. Libera tu corazón de odio
2. Libera tu mente de preocupaciones
3. Vive humildemente
4. Da más
5. Espera menos
Gracias Gabriel por compartir esta lección de vida
Apreciad@ visitante
Es un hecho comprobado por la realidad misma que la vida, la tuya, la mía, la de muchos, la de todos, es en mayor o menor medida… difícil. Y lo es porque a veces hay situaciones que escapan a nuestro control. En la realidad de la señora Pérez lo son su estado de casi ceguera, su viudez, su ingreso a un asilo de ancianos, sus limitaciones físicas. Pero lo que está claro es que  decidió no sentir pena por ella, lo que equivale a decir no victimizarse  y, por el contrario,  hacerse cargo de su realidad para vivir de forma más saludable y feliz.
Como esta señora, y como tantos seres humanos, yo no soy la excepción, siempre eres tú el que opta entre hacerte cargo  de tu vida o considerarte una víctima de ella. Si te decides por lo primero quiero decirte, por si no lo sabes, o si lo sabes deseo recordarte que existe algo en ti  y es nada menos que tu fuerza interior. El secreto… solo tienes que mirar dentro de ti para encontrarla.
Deseo agregar un punto más a las cinco reglas para ser feliz y es:
                                      Agradece cada día por todo lo que tienes. 
Te deseo una larga vida y sabiduría para vivirla. Que tu Sol brille siempre.
Jesús de los Ángeles Rodríguez Martínez
Fuentes
Gabriel Blanco. Publicado  en Facebook
Foto de Gabriel Blanco

miércoles, 17 de febrero de 2016

El saludo… un valor incomprendido

Un judío trabajaba en una planta empacadora de carne en Noruega. Un día, terminando su horario de trabajo, fue a uno de los refrigeradores para inspeccionar algo, se cerró la puerta con el seguro y se quedó atrapado dentro del refrigerador, golpeó fuertemente la puerta y empezó a gritar, pero nadie lo escuchaba. La mayoría de los trabajadores se habían ido a sus casas, y era casi imposible escucharlo por el grosor que tenía esa puerta. Llevaba cinco horas en el refrigerador al borde de la muerte. De repente se abrió la puerta. El guardia de seguridad entró y lo rescató.

Después de esto, le preguntaron al guardia ¿a qué se debe que se le ocurrió abrir esa puerta si no es parte de su rutina de trabajo? El explicó: “llevo trabajando en esta empresa treinta y cinco anos, cientos de trabajadores entran a la planta cada día. Este judío es el único que me saluda en la mañana y se despide de mí en las tardes. El resto de los trabajadores me tratan como si fuera invisible. Hoy me dijo hola, pero nunca escuché hasta mañana. Yo espero por ese hola, buenos días, y ese chao, hasta mañana cada día. Sabiendo que todavía no se había despedido de mi, pensé que debía estar en algún lugar del edificio, por lo que lo busque y lo conseguí”.

Creo que coincidirás conmigo en que lo que acabas de leer es una linda historia y una excelente lección pero no te quedes sólo con esto; te invito a reflexionar sobre lo que sigue:

“Recibe a toda persona con buena cara” Rab Avigdor Miller zz’l de la Mishna en Avot (1:15).

“No recibas ni saludes a nadie de espaldas, sino de frente cara a cara, […] el interés en la persona se fija en la mirada, ver a quien vas a saludar con interés, con atención, y […], la forma de poner una cara linda es añadiéndole una sonrisa que embellece esa cara, esa es la forma correcta de recibir a toda persona, de saludar a la gente.” Rab Miller

Desde niños hemos aprendido “buenos modales” y entre estos los que atañen al saludo, tanto al presentarnos  como al retirarnos. La intención de quienes nos lo enseñaron, sin duda, fue buena, con el propósito de ser “educados” y “considerados” con los demás. Pero hoy, mirando hacia atrás, nos damos cuenta que lo aprendimos mecánicamente repitiendo expresiones sin pensar en el efecto que tienen.
Vayamos por parte. Saludar de forma automática, como una simple “formalidad”, revela incomprensión del valor del saludo, el cual satisface una necesidad esencial de los seres humanos como el ser identificados, reconocidos, valorados, respetados, aceptados e incluidos. Por lo tanto se puede decir sin temor a equívocos que el saludo es un elemento primordial para la autoestima y un elemento emocional insustituible en la interacción humana.
En cuanto al efecto que el saludo produce lo hace en la esfera del estado anímico de las personas, el cual se ve afectado de modo “negativo” cuando se sienten ignoradas o que no han sido “bienvenidas”, cualquiera que sea el lugar donde sean atendidas. Tal vez ahora empecemos a entender que el saludo va más allá de ser una parte de lo que aprendimos como “buenos modales”.
Pero ¿qué son los “buenos modales”? y ¿cuáles son algunas de sus características? Una definición académica sería: Los buenos modales son los actos que expresan el nivel de conciencia que tenemos hacia la dignidad de los demás. 

Algunas características de buenos modales son:
-         Sonreír (o aprender a sonreír) independientemente del temperamento que uno posea. Como dijo el erudito Shamai: “Haz de recibir a toda persona con rostro cordial”. (Pirkei Abot 1: 14)
-         Adoptar el hábito de saludar, independientemente de la posición de uno en la sociedad.
-         Dirigirse al prójimo, es decir a aquél que está próximo a uno, con amabilidad.

Se puede decir que el saludo es una característica de buenos  modales de las más 
populares. Así en todos los países hay modismos que se manifiestan en el saludo. 
Tomando sólo dos ejemplos en España, por regla general, los caballeros se dan la
mano y las mujeres suelen darse dos besos en las mejillas.
En cambio en  Argentina, el saludo más común empleado para saludar a alguien es con un firme y caluroso apretón de manos. Las mujeres generalmente se dan un beso en una mejilla.

Los saludos verbales dependen de la situación.

Por ejemplo, la expresión "Hola" es un saludo común y casual. En cambio "Buen día" es un saludo más formal.


En las ciudades, no se suele saludar a los extraños que pasan por la calle, pero en las zonas rurales el saludo entre gente desconocida es común.
La realidad nos dice que es común en muchas personas saludar cordialmente cuando ingresan, pero cuando se retiran,  no prestan demasiada atención al saludo de despedida el cual es, o debería ser, un tema de consideración pues tiene tanta importancia el saludo al retirarse como el que se manifiesta al entrar.


Todos sabemos que actualmente llevamos, quien más quien menos, un ritmo de vida acelerado a tal punto que se llegan a situaciones como el compañero de oficina que al comprobar que en su agenda tiene ese día cita con su médico, de repente se retira y cuando venimos con esos cafés que tanto nos gustan y compartimos con alegría, vemos que ya no está.
¿Estás de acuerdo conmigo de que este es un  caso de descuido en el saludo al retirarse, y es algo que se puede mejorar?


También están aquellas  personas que llaman por teléfono, y cuando son atendidas saludan: ¿Hola? ¿Con quién hablo? Pero enseguida se dan cuenta que se trata de un error. En vez de comunicar a quien atendió que se trata de un error y saludar despidiéndose, directamente cortan la comunicación. Creo que la actitud adecuada es comunicar a su interlocutor del equívoco y despedirse con un ¡disculpe fue un error!, para luego saludar y cortar.


Mi pregunta es ¿en situaciones  similares a las señaladas,  te gustaría que te hagan eso? El sabio Hilel enseñó al respecto: “no hagas al otro lo que no quieres que te hagan a ti”.

Saludar al presentarse y al retirarse es esencial en todo lugar y en todo momento. Debe respetarse el honor del prójimo tal como deseamos que se respete el nuestro.


También en el acto de  orar
Desconozco si crees en algo sobrenatural, sagrado o divino o si sólo  crees en ti. No estoy aquí para juzgarte ni para juzgar.  Independientemente de en quién crees permíteme compartir contigo lo siguiente.

Toda vez que inicies tu oración en primer lugar saluda al Padre-Madre Universal, a la Vida o a ti mismo     con respeto y honor de esta manera este proceder que está latente en tu interior se activará también en todos los momentos de  tu vida en que hables con tus semejantes.  Y al finalizar tu rogativa saluda también en la despedida porque de lo contrario estarías demostrándote que estuviste frente a la Energía Divina solo por obligación, o porque necesitabas pedirle algo, pero ahora que ya acabaste de hacerlo, ya no te interesa Su Presencia. Como lo expresa el Talmud […] “si no se hace así, es mejor no haber rezado”.

Entonces, recuerda que:


Te deseo una larga vida y sabiduría para vivirla. Que tu Sol brille siempre.
Jesús de los Ángeles Rodríguez Martínez

Fuentes
Imágenes: tomadas de la Web y de mi autoría.






martes, 5 de enero de 2016

TRADICONES 7. EPIFANÍA

Historia que contar a los niños cuando preguntan sobre los Reyes Magos


Cuando el Niño Dios nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados por una gran estrella se acercaron al Portal para adorarle. Le llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo:

- ¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a todos los niños del mundo y ver lo felices que serían.

- ¡Oh, sí! –exclamó Gaspar-. Es una buena idea, pero es muy difícil de hacer. No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de niños como hay en el mundo.

Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos compañeros con cara de alegría, comentó:

- Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder recorrer el mundo entero entregando regalos a todos los niños. ¡Pero sería tan bonito!

Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían realizar su deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharles muy atento, sonrío y la voz de Dios se escuchó en el Portal:

-Sois muy buenos, queridos Reyes, y os agradezco vuestros regalos. Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme: ¿qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños?

-¡Oh, Señor! –dijeron los tres Reyes postrándose de rodillas. Necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos, pero no podemos tener tantos pajes. No existen tantos.

- No os preocupéis por eso –dijo Dios-. Yo os voy a dar, no uno sino dos pajes para cada niño que hay en el mundo.

- ¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? –dijeron a la vez los tres Reyes con cara de sorpresa y admiración.

- Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben querer mucho a los niños? –preguntó Dios.

- Sí, claro, eso es fundamental, asintieron los tres Reyes.

- Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños?

- Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje, respondieron cada vez más entusiasmados los tres.

- Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los niños y los conozca mejor que sus propios padres?

Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que Dios estaba planeando, cuando la voz de nuevo se volvió a oír:

-Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres Reyes de oriente todos los niños del mundo reciban algunos regalos, YO, ordeno que en Navidad, conmemorando estos momentos, todos los padres se conviertan en vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte regalen a sus hijos los regalos que deseen.

También ordeno que, mientras los niños sean pequeños, la entrega de regalos se haga como si la hicieran los propios Reyes Magos. Pero cuando los niños sean suficientemente mayores para entender esto, los padres les contarán esta historia y a partir de entonces, en todas las Navidades, los niños harán también regalos a sus padres en prueba de cariño. Y, alrededor del Belén, recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos todos son más felices.




  

Apreciad@ visitante.
Te invito a comentar en familia esta educativa historia.

Te deseo un Feliz Día de Magia

¡Feliz Epifanía!

Y hasta que nos volvamos a encontrar en este nuestro espacio que el Padre-Madre Universal “te sostenga suavemente en la palma de sus Manos.”

Jesús de los Ángeles Rodríguez Martínez

P.D: Gracias querida amiga M.D.C. por tu participación en nuestro espacio al haberme regalado este texto para compartirlo libremente con todos nosotros. 


Fuentes:
Foto de mi autoría.
Nacimiento: idea y realización de mi autoría con la colaboración de mi suegra y de  mi pareja.
www.youtube.com LOS REYES MAGOS al piano Ariel Ramirez

lunes, 4 de enero de 2016

TRADICIONES 6. EL CUARTO REY MAGO






Se dice que un rey muy rico, poderoso e inteligente vivía  en  un hermoso país. Una noche vio una estrella que, para la creencia de él y según la tradición, anunciaba el nacimiento de un Rey; el Rey de Reyes. Inmediatamente salió de viaje siguiendo la estrella hasta donde fuese necesario. Para el viaje se llevó una tela de seda, un manto de piel, una bolsa llena de oro y perlas, un tarro de miel y su mejor caballo. En su camino se encontró con otros tres reyes que buscaban lo mismo que él pero estos no quisieron acompañarlo y se quedó solo. Y mientras desandaba el camino siguiendo la estrella vivió una serie de situaciones que le llevaron a desprenderse de todas sus posesiones; él mismo fue hecho prisionero durante 30 años.

Pero la estrella seguía brillando y él la miraba y siempre seguía detrás de ella, aunque ya no le quedan ni medios ni fuerzas para caminar.

Hasta que un día entró en una ciudad justo en el momento en que crucificaban a tres hombres. Para su sorpresa la estrella se posó en el hombre que estaba crucificado en medio. En ese momento, un rayo de la estrella se le introdujo en su corazón y comprendió que el Niño al que había salido a buscar era Aquel que estaba allí crucificado. Se llenó de alegría y llorando corrió hacia la cruz y se abrazó a ella.

Por fin, después de 33 años de búsqueda, de tantas penas y vicisitudes encontró y conoció a la persona que  había estado buscando durante tanto tiempo.


Apreciad@ visitante.

Como has leído, el rey de este cuento buscó por muchos años al Rey que finalmente encontró. Largo fue su peregrinar que no estuvo libre de acontecimientos que le llevaron a desprenderse  de todas sus riquezas, por Amor a sus semejantes, con que un día partió para ofrendarlas al Rey de Reyes,. No pudo ser acompañado por sus pares, tuvo que peregrinar solo. Hasta se desprendió de su esperanza de encontrar a su Rey, pero  fue fiel a la Luz que llevaba en su corazón, aquella que le daba la claridad de saber lo que buscaba.

Como en este cuento, tal vez tú también, al igual que este rey vives buscando.  ¿Pero tu corazón verdaderamente  sabe lo que buscas? ¿O eres como aquellos que por no saber lo que busca no entiende lo que encuentra?  Si es así no te afanes en encontrar porque es casi seguro que no encontrarás nada. Ahora, si lo que buscas está en tu corazón más tarde o más temprano, pero siempre en el momento justo y oportuno para ti, lo encontrarás. Mientras tanto, es posible, que aparezcan “circunstancias” que en “apariencia” te alejan y te retardan de lo que buscas y más aún, crees que has “fracasado”. Déjame decirte que el fracaso, como tú lo llamas no existe. Como dijo T. A. Edison: Muchos de los fracasos en la vida los experimentan personas que no se dan cuenta cuán cerca estuvieron del éxito  porque decidieron darse por vencidos.

Ya ves, el rey de este cuento jamás se dio por vencido, tenía muy claro dentro de él lo que buscaba y para ello no  ahorró  ni fatigas ni trabajo.
Por otro lado, esas “circunstancias” que en “apariencia” te alejan y te retardan de lo que buscas en realidad son señales que contribuyen a tu crecimiento personal. El que tú lo puedas interpretar sólo depende de cuán atento estés a esas señales y descubrir su verdadero mensaje. Y así, un día te encuentras con que has hallado aquello que tu corazón buscaba.




Te deseo un Feliz Día de Magia

Jesús de los Ángeles Rodríguez Martínez

Fuentes
Imagen tomada de la Web.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

PLEGARIA LAKOTA

A todas mis Relaciones, las honro a ustedes
En este Círculo de la Vida conmigo hoy.
Y estoy muy agradecido por la oportunidad
De honrarlas en esta plegaria…
Al Creador,
Por el mayor regalo de la Vida,
Le agradezco.
A la nación Mineral
Que ha construido y conservado mis huesos
Y todos los cimientos
De la experiencia de la vida,
Le agradezco.
A la nación de las Plantas
Que sostienen mis órganos y mi cuerpo
Y me brinda hierbas sanadoras
Para la enfermedad,
Les agradezco.
A la nación Animal
Que me alimenta de su propia carne
Y ofrece su compañía leal
En este camino de la vida,
Le agradezco.
A la nación Humana
Que comparte mi camino como un alma
En la sagrada Rueda de la Vida Terrenal
Le agradezco.
A la nación del Espíritu
Que me guía invisiblemente
A través de los altibajos de la vida
Y por llevar la antorcha de luz
A través de los Tiempos,
Le agradezco.
A los 4 Vientos
Del Cambio y del Crecimiento,
Les agradezco.
Ustedes son todas mis Relaciones,
Son mis parientes,
Sin los cuales no viviría.
Estamos juntos en el Círculo de la vida,
Co-existiendo, co-dependientes,
Co-creando nuestro destino.
Ninguna es más importante que la otra.
Una nación evolucionando con la otra
Y aún así cada nación dependiendo
De la que está arriba
Y de la que está debajo.
Todos nosotros una parte del Gran Misterio.
Gracias por esta Vida.

Publicado por ESPIRITU LIBRE

Apreciad@ visitante.


Deseo que tengas un feliz y venturoso año 2016  y hasta que nos volvamos a encontrar, en este nuestro espacio, que el Padre-Madre Universal te “sostenga suavemente en la palma de su Mano.”



Fuentes
Imagen tomada de la Web. Autor desconocido.
La Marcha Radetzky - Johann Strauss- www.youtube.com