miércoles, 15 de agosto de 2012

1 (continuación)



Antes de comenzar cualquier profesión u oficio  tenemos que formarnos, pero para desarrollar el más importante oficio que es vivir, no recibimos instrucciones. De hecho no vamos a ninguna academia a que nos lo enseñen. Así nos desenvolvemos por la vida, nuestra vida, sin saber que existen leyes que rigen nuestro mundo físico y el intangible: el de las ideas, los pensamientos, los sentimientos, esos que algunos llaman el mundo de lo invisible o de lo inmaterial. El mundo de las “no formas”. Al ir en contra de estas leyes se nos crean situaciones que en la sociedad pasaremos a llamar “problemas”, y serán la causa del efecto que es el sufrimiento en nuestra vida.
Estas leyes como ya te dije existen desde hace muchos siglos y sobre ellas muchos han escrito. Nada estoy inventando yo.
Vivimos en la Era de la Sabiduría, la denominada Era de Acuario. Ya son muchas las personas que se han beneficiado del conocimiento de esas leyes.
Yo pude encontrar respuestas del porqué atraigo cosas positivas y negativas a mi vida. Estas leyes sólo fueron la puerta que me llevó a desandar otros caminos tales como metafísica, terapia familiar sistémica, teosofía, constelaciones familiares, taller de crecimiento, y de cada uno de esos caminos saqué y saco beneficios ya que me ayudan a conocerme cada día un poco más.
La tarea no es fácil ni mágica, implica  la práctica diaria de lo aprendido y la disposición a seguir aprendiendo o mejor dicho a experimentar. 
Me detengo. Vuelvo mi mirada hacia atrás. Miro mi pasado sin juzgar y con mucho amor y veo que tanto ayer como hoy nada se mueve en mi vida sin la actuación de estas leyes.
Apreciad@ visitante, inicio aquí  una serie de entradas con el objetivo de que estas palabras lleguen a tu vida, al igual que llegaron a la mía y  sepas obtener a través de ellas tus  beneficios.
Te deseo una larga vida y sabiduría para vivirla. Que tu Sol brille siempre.
Jesús de los Ángeles Rodríguez Martínez 

1 (continuación)


El fundamento de esta enseñanza, no es crear ninguna doctrina, ni ningún tratado, el fundamento de esta ciencia es que seamos conscientes de nosotros mismos y de nuestra realidad, asumir nuestra responsabilidad en cada uno de nuestros actos. En definitiva, dar un paso más en nuestro crecimiento interior.
Si yo se que sentarme en la silla desde la que estoy escribiendo esta entrada me causa dolor, o dejo de sentarme en ella, o simplemente la sustituyo, pero previamente he tenido que saber que me causa dolor, si no lo sé, sigo sentándome en ella, y sigo teniendo dolor. Pues lo mismo ocurre con nuestra vida. Si no sabemos que nuestra forma de pensar, sentir, hablar y actuar de forma negativa nos causa sufrimiento en nuestra vida diaria, lo seguiremos haciendo una y otra vez, como un círculo vicioso, sin más.
Este conocimiento es eminentemente práctico por eso, para que puedas conocerlo, tienes que practicarlo y los resultados necesariamente los tendrás que comprobar tú (esto es así aunque resulte demasiado obvio). Pero como siempre Tú eliges. Siempre.

De mis experiencias de vida (1)


¿Te ha sucedido alguna vez que sientes que cuando más te empeñas en “aclarar” algo ese algo más se “oscurece”? Sí, estás leyendo bien. Él se oscurece a sí mismo. Pues eso me pasó a mí. 
Desde hace varios días estuve dedicado a tratar de dar forma comprensible a las antiguas Leyes o Principios Universales pero a pesar de mi empeño, todo dentro de mí era un caos. Esto en mí se traduce en un ¡Alto! Y por experiencia se que debo quedarme en total quietud. Porque sé que la respuesta está en camino y me llega “por avenidas que ni sueño”. Hoy, martes 14 de agosto de 2012 y siendo las horas 19:35 y buscando en Internet temas de reflexión, la respuesta apareció ante mis ojos. Doy gracias al Universo por ello.
He aquí lo que encontré y comparto contigo.
“Si sembramos lechugas no podemos recoger tomates, va contra las leyes de la naturaleza. Si con nuestros pensamientos, nuestros sentimientos, nuestras acciones y nuestra palabra sembramos negatividad, no podemos recoger una vida positiva, feliz y armoniosa, va contra las leyes de la naturaleza, así de simple y así de exacto”
Manuel Esteban Bernabé Cañadas
Las Leyes o Principios Universales fueron revelados allá por el año 2000 A.C. por Hermes quien observó y redactó dichas leyes naturales. Este conjunto de enseñanzas fueron agrupadas en un libro llamado “El Kybalión”.
El universo, la vida, la naturaleza, o como deseemos calificarlos, tiene un orden, unas leyes o principios; que se conozcan o no, siempre van a estar presentes y en perfecto funcionamiento. Seamos quien seamos, vivamos donde vivamos, tengamos lo que tengamos, ocupemos la posición social que ocupemos, siempre van a actuar en nuestro favor o en nuestra contra, según actuemos conforme o contario a ellas.

Cuando actuamos a favor de ellas, las situaciones positivas se nos suceden con facilidad y es cuando decimos que somos “felices”. Pero cuando actuamos en contra de ellas tenemos el sentimiento de “infelicidad”, de que algo no va bien, de estancamiento, a tal punto de que sentimos que no avanzamos; ante cualquier objetivo que nos planteamos sentimos miedo; el avanzar día a día es un profundo pesar y no encontramos ni un resquicio de luz.
Es en este momento cuando  sufrimos, y nos regodeamos, una y otra vez, en el sufrimiento; lo pregonamos a boca llena ya que nos sentimos atrapados en una espiral de sentimientos negativos y de infortunios, que por supuesto nos hacen mal.
Para ir a favor de estas Leyes hay que conocerlas, y este es el objetivo de estas palabras. Este conocimiento es el que nos hará libre, dejaremos de victimizarnos, seremos  nosotros mismos los creadores conscientes de nuestra vida, tomaremos nosotros nuestro timón.
El fundamento de toda ciencia está en los principios sobre los que se basa, con este conocimiento puedes conocer los principios del funcionamiento sobre cómo se crea tu vida.

jueves, 9 de agosto de 2012

De mis recuerdos (III) continuación


Leyendo el Principio del vacío vino a mi memoria lo que sigue.
…y en ese momento recordé que si quería que el dinero viniera a mí tenía que  dejar ir lo poco que me quedaba de aquel.
Llevaba ya seis  meses aquí en España y por una circunstancia u otra no me encontraba con un trabajo. Fue una prima hermana, Antonia su nombre, que me contactó con una Residencia Hogar.
Haciendo allí el curso de adaptación para gerocultores, algunos auxiliares me decían que “mejor me quedara encasa porque si no mi nómina serviría para pagarle al taxista” (el viaje que recorría era de 44 km que por cierto no era barato). Por otro lado, nada me aseguraba que aún aprobando el curso, me contratara  la empresa.
Sólo quedaba en mis bolsillos menos de mil euros y mi billete de regreso a mi tierra ya había caducado hacía varios meses.
Yo me aferraba a mi dinero como un naufrago se aferra a un trozo de madera en el mar. Tenía miedo por mi futuro incierto. Y fue en ese momento que recordé que un día ya lejano leí lo siguiente: “si quieres que tu copa se llene nuevamente, primero debes dejar que se vacíe”.  Inmediatamente me sentí invadido por una absoluta tranquilidad. Algo dentro de mí me decía que  el dinero que tenía ya había cumplido  su propósito y que debía  dejarlo ir  para que  más dinero viniese a mí. 


Apreciad@ visitante cuando miro hacia atrás y veo el recorrido que hice en mi vida hasta el día actual siento que la Ley de la Prosperidad en mi  siempre se cumplió aún cuando yo no tenía conocimiento de dicho Principio Universal. En la actualidad tengo conocimiento de los 7 Principios Universales y se cumplen en mi universo, como en el de otros con quienes compartí mis experiencias. Pero a mí no me creas; experimenta por ti mismo y saca tus conclusiones.
Haz un alto en tu camino. Vuelve tu mirada hacia atrás. Seguramente te podrás sorprender cuando veas que en ti esto también se cumplió, se cumple y se cumplirá.
 Te deseo larga vida y sabiduría para vivirla. Que tu Sol brille siempre.
Jesús de los Ángeles Rodríguez Martínez


De mis recuerdos (III)


Principio del vacío (Joseph Newton)
“Usted tiene el hábito de juntar objetos inútiles en este momento, creyendo que un día (no sabe cuándo) podrá precisar de ellos.
Usted tiene el hábito de juntar dinero sólo para no gastarlo, pues piensa en el futuro podrá hacer falta.
Usted tiene el hábito de guardar ropa, zapatos, muebles, utensilios domésticos y otras cosas del hogar que ya no usa hace bastante tiempo.
…Y dentro suyo?
Usted tiene el hábito de guardar broncas, resentimientos, tristezas, miedos, etc.
No haga eso. Es anti-prosperidad. Es preciso crear un espacio, un vacío, para que las cosas nuevas lleguen a su vida.
Es preciso eliminar lo que es inútil en usted y en su vida, para que la prosperidad venga.
Es la fuerza de ese vacío que absorberá y atraerá todo lo que usted desea. Mientras usted está material o emocionalmente cargando cosas viejas e inútiles, no habrá espacio abierto para nuevas oportunidades.
Los bienes precisan circular. Limpie los cajones, los armarios, el cuarto del fondo, el garaje.
Dé lo que usted no usa más.
La actitud de guardar un montón de cosas inútiles amarra su vida.
No son los objetos guardados que estancan su vida, sino el significado de la actitud de guardar.
Cuando se guarda, se considera la posibilidad de falta, de carencia.
Es creer que mañana podrá faltar, y usted no tendrá medios de proveer sus necesidades.
Con esa postura, usted está enviando dos mensajes para su cerebro y para su vida.
1º No confía en el mañana.
2º Cree que lo nuevo y lo mejor No son para usted, ya que se alegra con guardar cosas viejas e inútiles. Deshágase de lo que perdió el color y el brillo y deje entrar lo nuevo en  su casa… y dentro de sí mismo”.

jueves, 2 de agosto de 2012

De mis recuerdos (II)


Jueves, 02 de agosto de 2012

Hoy, sin yo quererlo ni buscarlo, se abrió el arcón de mis recuerdos. Simplemente salen, están allí y yo los veo como una película  que intencionalmente dejo pasar lentamente. Algunos son tristes, otros son alegres y éstos compensan a aquellos. Me quedo con ambos para recordarme quién soy y lo que yo soy.
Mi corazón está feliz y en un profundo silencio enumero mis alegrías dando gracias…
Por el Universo, el aire, el fuego, el agua y la Madre Tierra.
Por mis padres que me brindaron todo lo mejor que pudieron y supieron  dar; por sobre todo la vida.
Por los días grises pues me ayudan a sentir más alegría cuando sale el  sol, y los días de sol que alimentan mi espíritu.
Por  mi tierra y por mi país pródigos, de maravillosos frutos y belleza; y a sus gentes solidarias.
Por mi familia en el presente y también por mis antepasados.
Por la alegría y el dolor, por lo que fue posible y por lo que no fue; por la vida y el amor.
Por los amig@s de siempre, las amistades nuevas y por al amor de mi vida actual.
Por los que están cerca de mí, los que pude ayudar y me ayudaron; y aquellos con quien compartí la vida, el trabajo, el dolor y la alegría.
Por todas las situaciones, en apariencia, inadecuadamente vividas, porque me permitieron crecer interiormente.
Por estar aquí y ahora.
Por cumplir hoy mis cincuenta y cinco años de vida.

Apreciad@ visitante te invito a levantar nuestras copas y brindar por el maravilloso regalo que es la Vida: la Tuya, la Mía, la de Todos.
¡¡¡FELICIDADES!!!
Larga vida para todos, sabiduría para vivirla y que nuestro Sol brille siempre.
Jesús de los Ángeles Rodríguez Martínez