Apreciad@
visitante
En
una entrevista por radio, recuerdo (y de esto hace ya mucho tiempo) que el
entrevistado dijo: “…en todo caso soy una
naranja entera que me gustaría compartir con otra naranja, también entera, el
mismo frutero”.
¿De
dónde nos viene esta expresión, o su equivalente “almas gemelas”?
Lo
podemos leer en la obra de Platón “El banquete” el cual a lo largo de
la historia ha sido revisado de forma homófoba y si bien en un principio las naranjas
primigenias del mito, separadas en dos por Zeus, estaban formadas o por dos partes
masculinas,
o dos partes femeninas o dos partes mixtas (hombre, mujer), a nuestros
días ha llegado la idea reduccionista de que hallarás tu
alma gemela, la otra mitad de tu naranja, en el otro sexo.

